Vida extraterrestre

La cuestión acerca de si existe la vida extraterrestre es algo que muchos investigadores se plantean y todavía no encontramos una teoría certera sobre si hay vida fuera de nuestro planeta y, si existiera, hasta qué punto de organismos vivos encontramos fuera de La Tierra. Esto ha provocado varios debates y estudios, a partir de los cuales podemos extraer algunas conclusiones, pero no hay nada certero. Resulta bastante chocante que, con el gigantesco tamaño que tiene el universo, seamos el único planeta que posee vida; por lo tanto, la mayor parte de las teorías se centran en que sí hay vida más allá de nosotros.

Esta cuestión formaba parte de la filosofía hasta que, en 1995, Michel Mayor y Didier Queloz anunciaron el descubrimiento del primer planeta orbitando a una estrella con condiciones similares a las del Sol, la 51 Pegasi B. Para que exista vida en otro planeta similar a la nuestra, es decir, vida humana, el planeta debe cumplir algunos requisitos: el primero es que debe ser un planeta rocoso y no gaseoso; el segundo es que la distancia entre el planeta y su estrella debe ser similar a la que encontramos entre la Tierra y el Sol, una de las cuestiones más importantes, ya que la temperatura es un factor crucial para sobrevivir; y, por último, el tercero es que el planeta debe tener un campo magnético propio lo suficientemente intenso para proteger al planeta de vientos estelares y partículas cósmicas.

Existen algunos estudios y teorías acerca de esta cuestión. El primero es el principio de mediocridad, mediante el cual se afirma que la Tierra no es un caso especial y que, por consiguiente, la vida tal y como la conocemos debería ser igual que en la Tierra. Este principio permite realizar algunas predicciones sobre la posible vida extraterrestre. Habla de que existe una gran diversidad de formas que podría adoptar la vida extraterrestre. Los que defienden esta hipótesis de la evolución y que la Tierra sería el modelo para otras vidas indican que no solo las características de los seres vivos deberían cumplirse, sino que también han de darse condiciones medioambientales muy similares a las que tenemos en la Tierra, pero que, según dicen las estadísticas, es muy complicado que ocurra, por lo que todavía no conocemos ningún planeta con biosferas similares a las de la Tierra. No obstante, todas las hipótesis siempre tienen una que se opone a ella; en este caso, es la hipótesis de la Tierra espacial. Esta hipótesis afirma que la Tierra no es un caso mediocre ,ya que condiciones necesarias para su aparición son únicas y es muy difícil que existan más planetas con vida en el universo y que el único que lo haga sea la Tierra. Los defensores de esta hipótesis sostienen que la posibilidad de que haya vida en otro planeta es muy difícil, pues la aparición de vida en la Tierra depende de una cadena de circunstancias y eventos muy afortunada que podría ser imposible que se repitiese. A pesar de esto, se ha descubierto la existencia de moléculas orgánicas en el espacio que han demostrado la existencia de planetas extrasolares muy comunes y, por lo tanto, algunos de ellos podrían presentar condiciones factibles para la vida.

Debido a las hipótesis plasmadas, hay estudios que determinan distintos lugares en los que también podría haber vida. El primero y el más estudiado es Marte, a pesar de que los experimentos no han logrado afirmar la presencia de materiales orgánicos en Marte, la Nasa afirma que se ha producido una actividad química inesperada en el suelo marciano, pero no pudieron aportar ninguna evidencia clara de la presencia de microorganismos vivos en el suelo de Marte. Asimismo, hay algunas teorías que afirman la existencia de vida en Marte porque mantenemos evidencias del pasado que muestran que en Marte hubo temperaturas húmedas y cálidas, ríos secos, capas de hielo, minerales…, lo que conllevaría algún tipo de microorganismo. Además, destaca la presencia de metano en su atmósfera, lo que, en la Tierra, fue una de las bases de la producción de bacterias para formar vida.

Otro lugar en el que podríamos encontrar vida es en los meteoritos, en tanto que muchos de los meteoritos que han llegado a la Tierra contenían compuestos orgánicos. En 1966, un meteorito hallado en la Antártida que habría llegado desde Marte tenía microfósiles que podrían indicar la existencia de organismos en Marte hace 3,6 millones de años.

Un tercer espacio donde podríamos hallar microorganismos sería la nebulosa de Orión, ya que, en 2010, el Observatorio Espacial Herschel demostró que esta nebulosa posee rasgos de la existencia de diversos compuestos químicos orgánicos. Con todos los datos obtenidos de esta nebulosa, los expertos han podido detectar la presencia de moléculas, tales como agua, metanos, monóxido de carbono…

El último lugar sería la luna más pequeña de Júpiter, Europa, debido a la presencia de su costra helada, que podría haber sido originada por un gran océano de agua líquida, por lo que también podría haberse producido la presencia de varios microrganismos.

En mi opinión, a pesar de que no es un hecho que se pueda garantizar, pienso que sí que es posible que exista vida más allá de nuestro planeta, no solo vida humana, como bien dice el principio de mediocridad, ya que es prácticamente imposible que seamos los únicos organismos del infinito universo que tengamos vida inteligente, sino que pienso que en el resto del universo sí puede haber otros microorganismos vivos, como moléculas de agua, como pudo o puede haber en la luna de Júpiter; y otro tipo de pequeñas moléculas que podríamos encontrar en nuestro planeta vecino, Marte, ya que cumple la mayor parte de los requisitos mencionados previamente para que pueda existir algún tipo de partícula con vida. Basándome en estas teorías y en los ejemplos propuestos, me atrevería a decir que no estamos solos en el universo y que, aunque no sea vida humana, podría existir algún otro tipo de vida, aunque sea la más mínima molécula que pueda estar justificada como para ser considerada vida extraterrestre.

Claudia D. (1º Bachillerato)