¿Fin de la raza humana?

El ser humano habita el planeta Tierra desde hace más de 300.000 años.

A lo largo de todo ese tiempo, ha descubierto el fuego, inventado la rueda, aprendido a navegar, construido ciudades, organizado sociedades, pisado la Luna, curado enfermedades, desarrollado sus capacidades artísticas, etc. En definitiva, ha evolucionado con el fin de mejorar su modo de vida.

No obstante, el hombre ha descuidado por completo las relaciones de convivencia. Como consecuencia, se han desarrollado dos marcadas clases sociales en las que la mayor parte de la población ha quedado sumida en la miseria, mientras un pequeño grupo trata de dominar el mundo.  De esta manera, se han creado máquinas que han provocado un aumento del CO2 que acabará por destruir el planeta en el que vivimos.

El astrofísico Stephen Hawking apoyaba esta misma idea, ya que afirmaba que el mundo moriría en unos 200 o 500 años, debido a la destrucción de la raza humana, las guerras nucleares, el cambio climático o el agotamiento de recursos de la Tierra. Además, en la conferencia “Tencent Web Summit”, la cumbre tecnológica más grande de Europa, declaró que la Tierra se convertiría en una Bola de Fuego que imposibilitaría la vida en la Tierra. Por todo ello, se comenzó a buscar un nuevo planeta que pudiera reemplazarlo.

Para describir esta posible situación, Hawking se explicó de la siguiente manera: “La Tierra y Venus son como parientes cercanos. Venus tiene casi el mismo tamaño que la Tierra y está solo un poco más cerca del Sol. También tiene atmósfera”. Pero según determinó, Venus cuenta con una presión atmosférica 90 veces más alta que la de la Tierra y una temperatura de 200 °C.

Por esos motivos, propuso focalizar la atención en Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano al Sol, ya que se pensaba que sería un buen sustituto para la Tierra. Para ello, Hawking apoyó y ayudó a financiar el proyecto Breakthrough Starshot, cuya intención era desarrollar una flota de nanonaves espaciales capaces de viajar a Alfa Centauri a una velocidad similar a la de la luz. Para hacerse una idea, este sistema de nanonaves podría hacer un viaje entre la Tierra y Marte en una hora, llegar a Plutón en días y a la sonda Voyager en menos de una semana.

Pete Worden, director de Breakthrough Starshot, afirmó: “Tal vez, si todo va bien, en menos de medio siglo, tendremos la primera imagen de nuestro planeta habitable”.

Durante la conferencia ya mencionada al principio, el astrofísico advirtió sobre el  futuro de la humanidad, así como del peligro de la inteligencia artificial, pues podría traer horribles consecuencias.

Personalmente, estoy de acuerdo con todas las ideas y pensamientos de Stephen Hawking, pues el uso que estamos haciendo del planeta nos va a traer graves consecuencias en el futuro. Sin embargo, me aterra la idea de que podamos cometer el mismo error en otro planeta. Es cierto que supondría un avance de dimensiones gigantescas en el ámbito de la ciencia, pero, si cada vez que destruyamos un planeta vamos a colonizar otro, nunca vamos a aprender de nuestros errores. Es posible que la solución no sea abandonar sino arreglar lo destrozado. Aunque, si soy sincera, viendo la situación en la que nos encontramos, no niego haberme planteado merecernos la extinción, pues en cierto modo nos lo merecemos. Sé, por otro lado, que no sería justo para todos, pero si no somos capaces de cuidar lo que ya tenemos, no podemos confiar en que todo marche tal y como nos gustaría.

Eva A. (1º Bachillerato)

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