Agujeros de gusano

¿Qué es un agujero negro? Es una región finita del espacio en cuyo interior existe una concentración de masa lo suficientemente elevada y densa como para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar de ella. Estos agujeros negros surgen a partir de la explosión de una supergigante roja cuya materia se comprime hasta tal punto que absorbería la propia energía de la explosión, formando así un agujero negro.

¿Qué es un agujero de gusano? Un agujero de gusano es un portal de corta duración, que se prolonga solo durante un breve momento y que une dos agujeros negros que se encuentran en diferentes lugares. Aunque las matemáticas demuestran que podrían existir, apoyándose en teorías como la de la relatividad de Einstein, todavía no se tienen evidencias que confirmen dicha existencia.

¿Existen distintos tipos de agujeros de gusano? Dependiendo de los puntos que conecten, se pueden distinguir varios tipos de agujeros de gusano. En primer lugar, los agujeros de gusano del intrauniverso, que conectan una posición de un universo con otra posición del mismo universo, pero ubicados en un tiempo diferente. Estos pueden conectar posiciones distantes en el universo por medio de plegamientos espacio-temporales, lo que permitiría viajar en un tiempo menor que el que tomaría hacer el viaje a través del espacio normal. En segundo lugar, los agujeros de gusano del inter universo, que asocian un universo con otro totalmente diferente y también se denominan como agujeros de gusano de Schwarzschild. Este tipo podría usarse para viajar de un universo a otro paralelo.

Una vez explicado en qué consiste un agujero de gusano, nos surge una pregunta trascendental: ¿se podría utilizar un agujero de gusano para viajar a través el espacio y, consecuentemente, en el tiempo?

Esta pregunta no tardó en plantearse tras el descubrimiento de los agujeros de gusano y surge a raíz de un razonamiento lógico: si los agujeros de gusano conectan distintos puntos espaciotemporales, al atravesarlos estaríamos viajando hacia adelante o hacia atrás en el tiempo, es decir, viajar al futuro o al pasado. En la actualidad, se cree que existen distintos tipos de agujeros de gusano, pero tan solo un tipo de agujeros: los agujeros de gusano practicables de Lorenz, los cuales se mantendrían abiertos el tiempo suficiente como para que la luz los atravesase. Estos agujeros permanecerían abiertos gracias a una especie de concha esférica de materia exótica, denominada agujero de gusano de Morris-Thorne, formada gracias a la presencia de cuerdas cósmicas, que son hilos invisibles más delgados que un átomo y muy energéticos cuya energía procede del big bang. Los hilos estarían repartidos de modo disperso, como una madeja de hilo desenrollado a lo largo y ancho del cosmos; y se moverían a una velocidad cercana a la luz.

Una vez expuesto que existe la posibilidad de que la luz atraviese estos agujeros, llega el turno de pensar si nosotros seríamos capaces de aprovechar estas excepciones para viajar en el tiempo. La respuesta unánime a esta pregunta es un no. No podemos viajar en el tiempo o, al menos, no podemos viajar en el tiempo utilizando los agujeros de gusano. ¿Por qué no se puede? No hay solo una razón que nos impide viajar utilizando los agujeros de gusano, sino que esta estructura aparentemente desconocida plantea numerosos inconvenientes.

El primer inconveniente no es otro que la gran probabilidad de morir en el intento. A pesar de que puedan permanecer abiertos el tiempo necesario para entrar en ellos, no hay evidencias de que estos fueran a continuar abiertos el tiempo necesario para que no muriéramos aplastados. Otro inconveniente que nos surge es el tamaño de los mismos, ya que este rondaría tamaños próximos a la longitud de Planck, (unos 10^-33 centímetros). La solución a estos problemas sería lograr estabilizar estos agujeros, cosa que solo se podría realizar utilizando la materia exótica, una entidad caracterizada por tener masa negativa y una densidad energética también negativa, pero que, lamentablemente, no podemos crear ni hemos encontrado en el universo. A pesar de todo esto, recientes investigaciones a manos de Daniel Jafferis, de la Universidad de Harvard, indican que el tiempo que se emplearía para atravesar dichos agujeros sería mayor que el tardaríamos en recorrer la distancia sin “atajos”, como expuso en  la reunión de abril de la American Physical Society de 2019 en Denver. Además de todos estos inconvenientes, podría pasar que, tras atravesar un agujero de gusano, este se cerrara y dichos hallazgos no llegasen nunca a oídos de la humanidad.

Pero, sobre todo, no podemos olvidar que todo esto son hipótesis matemáticas y que no tenemos constancia de que los agujeros de gusano existan, por lo tanto, estas aproximaciones son teóricas y, seguramente, hasta dentro de mucho tiempo no podremos comprobar su veracidad.

En conclusión, a pesar de que teóricamente determinadas partículas podrían atravesar los agujeros de gusano y “viajar en el tiempo”, para la humanidad, a día de hoy, esto no es realizable, ya que no se cuenta con los conocimientos necesarios para sobrevivir ni sería útil, pero, quién sabe, todo esto son hipótesis matemáticas y quizá en el futuro tengamos los suficientes recursos para acometer tal viaje, en el caso de que existiesen los agujeros de gusano en la realidad.

Eduardo S. (1º Bachillerato)